Hoy es un día de sentimientos encontrados y es difícil describir con palabras tantos momentos que nunca olvidaremos. En nuestra memoria tendremos grabado el día que ingresamos a este maravilloso colegio lleno de alegrías, temores y curiosidades, pero que finalmente cumplimos con el objetivo de estar hoy aquí.

Terminamos esta etapa, pero empezamos otro ciclo. Quizás no nos volvamos a ver, pero estoy seguro de que cada uno de nosotros llevará grabado en nuestros recuerdos todas las

experiencias vividas. Hoy quiero dar gracias, primero a Dios por todas sus bendiciones, a nuestros padres por su apoyo incondicional, por su amor, su paciencia y por la decisión que tomaron al traerme a este Colegio. A mis profesores por preocuparse por nosotros, por su dedicación y compromiso y por enseñarnos lo que hoy sabemos. A mis compañeros quiero decirles que han sido parte fundamental en esta etapa de mi vida, gracias por sus risas, por la amistad que hemos hecho y por todos los momentos compartidos.

Sé que el futuro es incierto, pero también sé que nos esperan grandes cosas. Llevemos siempre en nuestro corazón cada una de las enseñanzas que hemos tenido, y no me refiero solo a los conocimientos, sino  aquellos valores humanos que nos ayudarán a ser mejores personas cada día y a ser más humanos y más solidarios.

Nunca dejemos de luchar por lo que más queremos. “Todos nuestros sueños pueden hacerse realidad si tenemos el coraje de perseguirlos.” 

Alejandro Guzmán Marín 

Grado 5°B.