El 18 de noviembre se vivió un momento que quedó grabado para siempre en la historia del Colegio VID y en el corazón de cada uno de sus estudiantes. La promoción XX–2025 de bachilleres recibió sus símbolos, aquellos que representan una tradición significativa y, al mismo tiempo, el esfuerzo, los sueños y las huellas que cada estudiante dejó durante su paso por estas aulas.
En cada mirada se reflejó la ilusión; en cada gesto, el orgullo; y en cada símbolo entregado, una historia construida con dedicación, aprendizajes, amistades y retos superados. Esta ceremonia confirmó que los estudiantes estaban listos para asumir el liderazgo, el compromiso y la responsabilidad que marca su último año escolar.
Más que un acto solemne, fue una celebración de una generación que crece, que se transforma y que continúa construyendo el camino hacia su futuro. En ellos se reconoció la esperanza, el talento y la valentía para seguir soñando en grande.
El Colegio VID agradece a la promoción XX–2025 por haber llenado este día de emoción, por honrar cada paso recorrido y por recordarnos que el símbolo más importante es el que cada uno lleva dentro: su esencia, su esfuerzo y su deseo de dejar una huella positiva en el mundo.


