Los teléfonos, las tablets y los computadores ya hacen parte de la vida diaria de los niños, niñas y adolescentes. Son herramientas que facilitan el acceso a la información, la comunicación y el entretenimiento. Pero cuando el uso de la tecnología es excesivo o no cuenta con el acompañamiento de los adultos, puede afectar el desarrollo del cerebro y el bienestar emocional.
Para Madelein Hernández Díaz, psicóloga del Colegio VID, el problema no está en la tecnología, sino en el exceso y en la falta de regulación.
Explica que el cerebro infantil desarrolla funciones como la atención, la memoria, la concentración y el control de impulsos, procesos que pueden verse alterados cuando los menores pasan demasiado tiempo frente a una pantalla.
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«Las pantallas estimulan constantemente el cerebro y ofrecen recompensas inmediatas, especialmente a través de los videojuegos. Esto puede hacer que los niños busquen esa misma gratificación en la vida cotidiana, donde no siempre existe, generando baja tolerancia a la frustración, irritabilidad y dificultades para mantener la motivación», señaló Hernández en el programa Pregúntale al Experto.
El uso excesivo de dispositivos también suele estar relacionado con el sedentarismo. Los niños que realizan poca actividad física pueden presentar menor energía, cansarse con facilidad y tener más dificultades para concentrarse en el colegio. Además, el ejercicio favorece la liberación de sustancias como la dopamina y la serotonina, fundamentales para el bienestar y un estado de ánimo saludable.
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Otro aspecto indispensable es el descanso. Durante el sueño, el cerebro organiza la información aprendida durante el día, fortalece la memoria y recupera energía. Por eso, dormir las horas necesarias es tan importante como mantener una alimentación saludable o realizar actividad física.
Respecto al tiempo recomendado frente a las pantallas, la psicóloga explica que no existe una regla única para todas las familias.
Más que contar los minutos, lo esencial es que los padres o cuidadores acompañen a los niños durante su uso, supervisen los contenidos y promuevan un equilibrio entre el estudio, el entretenimiento, la actividad física y la vida familiar.
En ese sentido, recomienda establecer horarios, priorizar contenidos educativos y crear espacios libres de pantallas, especialmente antes de dormir. «La tecnología hace parte de nuestra realidad y no se trata de prohibir, sino de enseñar a los niños a usarla de manera responsable y saludable», concluye.
Pregúntale al Experto es un espacio de la Organización VID donde el conocimiento se pone al servicio de las personas. Aquí, especialistas de nuestras empresas sociales responden sus preguntas con información confiable, basada en la evidencia.
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